viernes, 18 de septiembre de 2015

OCHO PREGUNTAS QUE DEBES HACER



Existen varias formas diferentes de cuidar y atender a la madre y a su bebé durante el trabajo de parto y el nacimiento.
Un grupo de expertos en el parto desarrolló esta lista con 8 puntos que te servirán como guía para buscar y preguntar. Todos estos puntos están apoyados por investigaciones médicas.
Esto puedes solicitar para el nacimiento de tu bebé:

1º ¿Quién me puede acompañar durante el trabajo de parto y el expulsivo?
Los centros de atención al parto que son respetuosos permiten que la madre decida quién quiere que la acompañe durante el nacimiento de su bebé. (padres, pareja, hijos, familiares o amigos)
Se permitirá a la madre tener a una persona que ha recibido un entrenamiento especial para ayudar a las mujeres a enfrentar el trabajo de parto y nacimiento. A esta persona se le conoce como doula. Las doulas nunca dejan a la madre sola, la alientan, la confortan y la ayudan a comprender lo que le está pasando.

2º ¿Qué ocurre durante el trabajo de parto?
Si ofrecen atención respetuosa te informarán de cómo manejan el proceso de parto. Por ejemplo si te administrarán medicamentos para acelerar el parto o si permiten que el parto se desarrolle a su propio ritmo
Te informarán también de que procedimientos están en sus protocolos y son aplicados rutinariamente y de su índice de cesáreas y episiotomías. Si el número es muy alto, quizás consideres tener a tu bebé en otro sitio.
He aquí algunas cifras sobre las cuales te recomendamos solicitar información precisa:
·         No deben utilizar oxitocina (una droga sintética) para inducir el trabajo de parto en más de 1 de cada 10 mujeres (10%).
·         No deben hacer una episiotomía a más de 1 de cada 5 mujeres (20%) y deben estar procurando bajar esa cifra. (Una episiotomía es un corte que se realiza en la vagina. Esto no es necesario la mayoría de las veces).
·         No deben realizar una cesárea a más de 1 de cada 10 mujeres (10%) si se trata de un hospital de atención de bajo riesgo en la comunidad. El índice de cesáreas para un hospital que ofrece atención a madres o bebés de alto riesgo no debe exceder al 15%.

3º ¿Qué concesiones ofrecen a mujeres de diferentes culturas y creencias?
Los centros respetuosos son conscientes de la cultura de la madre. Saben que las madres y sus familias tienen diferentes creencias, valores y costumbres. Por ejemplo, tu puedes tener la costumbre de que sólo mujeres puedan estar contigo durante el nacimiento del bebé.

4º ¿Puedo caminar y moverme libremente durante el trabajo de parto? ¿Qué posición sugieren para el parto?
En ambientes que ofrecen una atención respetuosa, podrás caminar y moverte libremente durante el trabajo de parto, escogiendo las posiciones que te sean más confortables y que te ayuden a reducir el dolor. Los sitios respetuosos no tumban a la madre boca arriba con las piernas elevadas.

5º ¿Cuáles son los procedimientos que se aplican rutinariamente a una mujer de parto?
La investigación médica nos muestra cuales son los mejores y los más sanos. Los sitios respetuosos para la madre sólo utilizan métodos que han sido probados científicamente como los mejores. Por ejemplo, la investigación ha demostrado que no es útil romper la bolsa de aguas.
He aquí una lista de puntos sobre los cuales te recomendamos preguntar. En esta lista aparecen cosas que no ayudan y podrían lastimar a una madre sana y a su bebé. No han sido probados como lo mejor para la madre y el bebé. Recuerda que estos procedimientos no deben aplicarse si no existe una razón médica especial.
·         No deben llevar una monitorización continua del latido del corazón del bebé con una máquina. En vez de esto, es mejor que la enfermera o matrona escuchen el latido del corazón del bebé de tiempo en tiempo.
·         No deben romper prematuramente la bolsa de aguas durante el trabajo de parto.
·         No deben usar suero o canalización intravenosa.
·         No deben prohibir o restringir el comer y beber durante el trabajo de parto.
·         No deben rasurar.
·         No deben administrar un enema.

6º Además de medicamentos o drogas ¿Cómo ayudan a las madres a aliviar el dolor durante el trabajo de parto?
Las personas que te atienden deben conocer recursos para manejar el dolor sin utilizar medicamentos, como cambios de posición, relajación en un baño caliente, masajes y la utilización de música. A esto se le conoce como medidas de confort.

7º ¿Qué pasa si mi bebé nace antes de tiempo o tiene problemas especiales?
Los sitios animarán a las madres y a sus familiares a tocar, cargar, amamantar y cuidar a sus bebés tanto como les sea posible. Ellos fomentarán esto aún en el caso en que el bebé naciera prematuramente o presentara un problema médico durante su nacimiento utilizando el método canguro, siempre que no exista un impedimento médico.
Busca un hospital que te asegure que si tu bebé tiene que ser trasladado, tú lo serás con él.

8º ¿Cómo ayudan a las madres que desean amamantar?
La Organización Mundial de la Salud ha elaborado esta lista para mostrar la forma en que los servicios de nacimiento pueden ayudar en la lactancia.
·         Informarán a las mujeres embarazadas cómo y por qué amamantar.
·         Pondrán al bebé en contacto piel con piel inmediata y continuada, y promoverán el inicio de la lactancia materna en la primera hora tras el nacimiento.
·         Te enseñarán cómo amamantar. Te enseñarán cómo mantener tu producción de leche aun cuando necesites apartarte del bebé por razones de trabajo o cualquier otro motivo.
·         Los recién nacidos sólo recibirán leche materna
·         Te alentarán a que permanezcas junto a tu bebé día y noche.
·         No darán chupetes al bebé.
·         Te animarán a unirte a un grupo de mujeres que amamantan. Te dirán como contactar a un grupo cercano a ti.
·         Tendrán una política por escrito sobre lactancia. Todo el personal conocerá y aplicará las ideas de esta política.

·         Enseñarán al personal las habilidades necesarias para llevar al cabo estos pasos.

La vejiga durante el embarazo



¿Por qué una mujer embarazada necesita orinar más y  puede que gotee u orine al toser, reírse, estornudar o al hacer ejercicio?
La vejiga es un músculo de forma que almacena la orina. Los músculos por debajo de la vejiga hacen que la uretra se cierre, evitando así que gotee la orina.
Durante el embarazo la vejiga padece algunos cambios debido a que:
·        En las primeras semanas de embarazo, el cuerpo produce una hormona llamada gonadotropina coriónica humana (hCG) que estimula a orinar.
·        El cuerpo de una mujer embarazada contiene más líquido.
·        Los riñones trabajan más fuerte durante el embarazo para eliminar los desperdicios del cuerpo.
·        El útero creciendo presiona a la vejiga.
·        Próximo al final del embarazo, el bebé se mueve hacia abajo, preparándose para el parto, aumentando la presión de la vejiga y como consecuencia, la frecuencia de orinar.
·        También puede hacer que la orina gotee, particularmente si los músculos alrededor de la uretra no son muy fuertes.

Para evitar molestias relacionadas con el deseo de orinar se puede evitar:
·        La cafeína, beber líquido antes de acostarse, y bebidas como té o soda.
·        También se pueden hacer los ejercicios Kegel para fortalecer los músculos que mantienen la uretra cerrada. Es fundamental vaciar la vejiga por completo para que no se produzcan goteos.

·        El Método Frida Kaplan Embarazo y Nacimiento Eutónico proporciona autoconciencia del suelo pélvico posibilitando un contacto y control diferente de esta zona.

SEXO Y EMBARAZO ¿ES POSIBLE GOZAR DE AMBOS?



El sexo durante el embarazo es considerado muchas veces tema tabú. Muy poca gente sabe que la mayor irrigación de la zona pélvica que se produce durante el embarazo puede provocar en algunas mujeres – no en todas – un aumento considerable del deseo sexual. Dejar de tener sexo por miedo a dañar al bebé es uno de los tópicos de las parejas de hoy.
Tener sexo durante el embarazo es completamente normal y – a menos que exista riesgo de parto prematuro, placenta previa o múltiples infecciones del tracto genital –no existen evidencias científicas que lo contraindiquen. Incluso en estos casos, las evidencias científicas son vagas y poco concluyentes.
El sexo es bueno para la salud, tanto la salud física como la mental y las hormonas que se liberan durante el orgasmo son beneficiosas, además de ayudar a consolidar los vínculos. Así que si tienes ganas de sexo, puedes tener sexo, sacate el miedo y adelante. Siempre que quieras.

En la sociedad occidental sexo se equipara inevitablemente a coito. De ahí que las mujeres con placentas previas o infecciones vaginales tengan que tener cuidado. A menos que ellas y sus parejas se liberen de los cánones impuestos por la sociedad machista. Sí, porque se pueden tener muchos tipos de sexo y las prácticas sexuales se pueden denominar tranquilamente como “relaciones completas” siempre que a los dos miembros de la pareja les satisfaga y a pesar de que no se practique la penetración, que, obviamente a veces es difícil considerando el tamaño de la panza, o incluso, como en estos casos puede no ser muy recomendable.
Los “manuales” de sexo para embarazadas gastan páginas y más páginas en detallar posturas, a veces rocambolescas. Lo único importante en esta cuestión – igual que en todas -es que tú te sientas cómoda y a partir de ahí un orgasmo, se consiga como se consiga, libera las mismas hormonas y por tanto es igual de estupendo.
Siempre que quieras. Si no quieres, también es normal.
Se habla mucho sobre el sexo durante el embarazo o durante la lactancia. La mayor parte de las informaciones aseguran que el sexo es bueno e incluso recomendable.  Si estás embarazada o estás lactando y sencillamente no tenés ganas, no te preocupes, que no pasa nada.
Tu cuerpo decidirá cómo disfrutar de una faceta de tu sexualidad que sólo va a producirse un par de veces en la vida. Aprovechala.


Nadie debe decidir por ti





Ibone Olza  

Algunas cosas están empezando a cambiar, afortunadamente. La imagen de una mujer pariendo acostada, rodeada de desconocidos que le dicen como empujar mientras el padre aguarda fuera lleva camino de pasar a la historia. Cada vez son más los estudios que demuestran que pedir que la mujer sea protagonista de su parto no es ningún capricho, sino la manera más segura de dar a luz. Estar rodeada de cariño y de profesionales que respetan los tiempos de cada mujer probablemente sea el pasaporte para lograr un nacimiento respetado y un bebé y una madre sanos. El parto es un proceso delicado, pero también un acto íntimo y una expresión de amor. Si bien a lo largo del siglo XX los avances de la Obstetricia consiguieron reducir hasta niveles mínimos la mortalidad materna e infantil en el período perinatal, desde los años ochenta la Organización Mundial de la Salud ha manifestado su preocupación por la excesiva medicalización del parto que motiva una aumento de los partos instrumentales o cesáreas de manera innecesaria. ¿Cómo conseguir beneficiarse de los avances de la ciencia sin caer en esa peligrosa medicalización del parto? ¿Cómo lograr que sea una experiencia íntima sin prescindir de la tecnología? Probablemente la clave resida en la relación que se establece entra la mujer embarazada y los profesionales que le atienden.

El derecho a la información. Es importante que la relación con los profesionales que atienden a la mujer sea de mutua confianza. La mujer necesita sentirse libre de preguntar cuantas dudas y preocupaciones se le ocurran. Saberse escuchada permite afrontar el parto con tranquilidad y confianza. Para los profesionales saber lo que preocupa a la mujer y conocer su estado anímico facilita que el trato sea individualizado y óptimo. El embarazo y el nacimiento no son una enfermedad. Es importante elegir bien a los profesionales que lo atenderán preguntándoles cuál es su visión del parto, en que situaciones utilizan técnicas intervencionistas, que porcentaje de cesáreas y de episiotomías tienen...Si se opta por un centro público se puede solicitar información al Servicio de Atención al Paciente, preguntando por los protocolos y estadísticas del centro, y facilitándoles un "plan de parto" con los deseos de la mujer. Por ejemplo, se puede escribir pidiendo que permitan la compañía de una acompañante del parto (o "doula") además del padre, que respeten las recomendaciones de la OMS para el parto normal y que faciliten los métodos no farmacológicos para el alivio del dolor como por la ducha o la bañera. Si el centro responde que no puede garantizar alguna de estas medidas se puede redactar otra carta solicitándolo, cuantas más mujeres den estos pasos mayor protagonismo tendrán en sus partos. Si las respuestas no coinciden con lo que se busca se puede cambiar de profesional, algunas mujeres lo han hecho incluso al final del embarazo. El parto es más fácil eligiendo profesionales que confíen en la capacidad innata de las mujeres para dar a luz, que no sean amigos de las intervenciones innecesarias, que no tendrán prisa por acabar el parto para poder marchar a su casa. Deben estar al servicio de la mujer y del bebé: no tiene sentido que la mujer esté pendiente de agradarles o de no molestar. Definitivamente la embarazada es una mujer adulta y merece parir como ella quiera. Más importante aún que la confianza en los profesionales es confiar en el propio cuerpo. Todas las mujeres somos el resultado de miles de años de perfeccionamiento natural, nuestros cuerpos son el último producto de la naturaleza para lograr la supervivencia de nuestra especie, en resumidas cuentas: estamos hechas para parir.

El parto requiere intimidad y cariño. En el parto se necesita intimidad, respeto, cariño. Por eso es bueno estar acompañada de un ser querido. Dar a luz requiere abandonarse y dejarse llevar por las sensaciones más primitivas. Es preciso que se minimicen las interrupciones, ¡pensar puede detener el parto! De hecho esto sucede a menudo al llegar al hospital: después de haber tenido contracciones fuertes y seguidas en casa, todo se detiene al entrar en el hospital. El cuerpo necesita un tiempo para volver a recuperar la intimidad y familiarizarse con el nuevo entorno. El reloj tampoco sirve de mucho en el parto. Algunos partos son tan rápidos como un suspiro, otros se prolongan durante un par de días...Casi siempre es un trabajo largo, que requiere mucha energía y sobre todo paciencia. La matrona debe saber esperar, observar a la mujer sin molestarla apenas, y permitir que todo siga su ritmo mientras el bebé esté perfecto. Acelerar un parto rompiendo la bolsa o mediante la oxitocina requiere que haya un verdadero motivo médico. Si no, se puede producir el efecto contrario: el bebé no desciende al no haber tenido tiempo de colocarse bien, y el parto termina en cesárea. Conviene estar informados de antemano de los beneficios de cada intervención así como de los riesgos y valorar todas las alternativas. En esos momentos se puede pedir unos minutos a solas con la pareja para hablar tranquilamente antes de tomar una decisión.

El dolor como guía. El dolor obliga a conectarse con el cuerpo y a no pensar en nada más. Desde luego que la vivencia es subjetiva y muy variable, pero lo cierto es que el dolor puede ser la guía. Escuchándolo se puede encontrar la postura que facilite el nacimiento. No hay posturas buenas ni malas para parir, lo importante es que cada mujer encuentre las suyas. A veces caminar o bailar durante la dilatación es de gran ayuda, otras permanecer en la bañera mitiga las sensaciones dolorosas. Conocer lo que sucede en el parto ayuda a afrontar el dolor. Las primeras contracciones suelen ser vividas con euforia y con la duda de si se está definitivamente de parto. Es mejor afrontarlas de una en una, pensando que con cada contracción falta menos y que todas cumplen su papel. Conforme avanza el parto se hacen más seguidas e intensas, pero hay mujeres que pueden estar hablando o incluso dormitando entre contracciones. Cuando se alcanza la fase de transición algunas mujeres sienten que "se van de este mundo". Pueden gritar, llorar, gemir o incluso insultar al padre de la criatura, ¡es normal! Decir "ya no puedo más" suele ser buena señal: probablemente la dilatación ya sea completa y pronto sentirá las ganas de empujar para que salga el bebé. Entonces suele comenzar la euforia, algunas mujeres no se pueden creer que el final ya esté cerca, y empiezan a mostrarse impacientes por abrazar al bebé. La anestesia epidural puede ser una ayuda muy eficaz en algunos partos, pero si se utiliza demasiado pronto conlleva un mayor riesgo de que se utilice oxitocina y de que sean precisas otras intervenciones. Por el contrario los métodos no farmacológicos de alivio del dolor, como los masajes, el agua o el apoyo psicológico no tienen ningún efecto secundario.

¿Y si algo va mal? Es cierto que parir es algo natural y que lo normal es que todo vaya rodado. No obstante hay un pequeño porcentaje de casos en que algo se complica y es precisa la intervención médica. Si los profesionales informan a la mujer de lo que acontece explicando detenidamente las opciones y además de ofrecer su consuelo en un momento tan difícil la mujer confiará plenamente en ellos. Así podrá vivir un nacimiento respetado y digno.



jueves, 17 de septiembre de 2015

Etapas del trabajo de nacimiento



Las cuatro etapas del proceso de nacimiento están basadas en los cambios del útero y el cuello del útero, a medida que el trabajo de parto progresa.
El comienzo y final de cada etapa son descritos a continuación:




Primera etapa del Trabajo de Nacimiento
 Comienza con el inicio del trabajo de parto y termina cuando el cuello del útero está 100 por ciento borrado (afinado) y completamente dilatado unos 10 centímetros.
 El promedio de un trabajo de parto es de 10 a 14 horas para madres primerizas y es más corto para los nacimientos posteriores al primero
La primera fase de la primera etapa del trabajo de parto se denomina la fase latente, cuando las contracciones empiezan a volverse más frecuentes (por lo general, cada 5 a 20 minutos) y algo más intensas. No obstante, la molestia es mínima. El cuello uterino se dilata (se abre aproximadamente hasta tres o cuatro centímetros) y se borra (adelgaza). Algunas mujeres pueden no advertir que se están de parto si sus contracciones son leves e irregulares. La fase latente suele ser la más larga y la menos intensa. Normalmente, ésta es la fase en que la futura madre ingresa en el hospital. Se efectúan exámenes pélvicos para determinar la dilatación del cuello uterino.
La segunda fase de la primera etapa (fase activa) está definida por la dilatación del cuello uterino de 4 a 7 centímetros. Las contracciones se vuelven más prolongadas, intensas y frecuentes (por lo general, cada 3 ó 4 minutos).
La tercera fase se llama transición y es la última. Durante la transición, el cuello uterino pasa de 8 a 10 centímetros. Las contracciones suelen ser muy intensas, duran entre 60 y 90 segundos, y se presentan cada pocos minutos. Durante esta fase, la mayor parte de las mujeres sienten la necesidad urgente de pujar.
En la mayoría de los casos, las fases activa y de transición son más cortas que la fase latente.




Segunda etapa del Trabajo de Nacimiento (Pujando)
 Comienza cuando el cuello del útero está completamente borrado y dilatado y termina con el nacimiento del bebé.
 El tiempo promedio de esta etapa es de 1 a 2 horas en madres primerizas, y se reduce en los embarazos posteriores al primero. El tiempo puede ser mayor si usted tiene puesta una epidural y espera a sentir la necesidad de pujar.




A menudo, la segunda etapa se llama la etapa de "pujar". Durante la segunda etapa, la mujer toma parte activa pujando para que el bebé atraviese el canal de parto y salga al mundo exterior. El momento en que la cabeza del bebé asoma por la abertura de la vagina se denomina "coronamiento".
La segunda etapa es más corta que la primera, y puede tomar de 30 minutos a dos horas (cuando se trata del primer parto).
Tercera etapa del Trabajo de Parto
 Comienza con el nacimiento del bebé y termina con la expulsión de la placenta.
 El tiempo promedio de un nacimiento vaginal es de 5 a 15 minutos.
Después de dar a luz al bebé, la nueva madre entra en la tercera y última etapa del parto: la expulsión de la placenta (el órgano que nutrió al bebé mientras se encontraba dentro del útero). Esta etapa no suele durar más que unos minutos y consiste en la salida de la placenta del útero a través de la vagina.



¿Cómo saber si estoy progresando?
El progreso del trabajo de parto y la posición del bebé, son determinados por un examen vaginal interno. Estos exámenes no se practican a menudo y pueden ser llevados a cabo o no durante una contracción. Un examen vaginal interno evalúa lo siguiente:
 Borradura cervical (adelgazamiento, medido como de 0 a 100 por ciento).
 Dilatación cervical (apertura, medido como de 0 a 10 centímetros)
 Presentación del bebé (la parte del bebé a moverse primero hacia la pelvis, como puede ser la cabeza, las nalgas, los pies).
 Posición de la parte que presenta el bebé (descrita como anterior, viendo hacia su espalda, o como posterior, viendo hacia su frente).
 Estación (progreso del bebé en su descenso a través de la pelvis y el canal de parto. Medido de menor a mayor)


La ciencia avala el parto sin intervención










Prácticas como la episiotomía, el goteo de oxitocina y el rasurado, son hoy cuestionadas por la falta de evidencias médicas sobre sus beneficios



Hoy, las mujeres eligen ser madres más tardíamente, cuentan con mayor información y se involucran más con su embarazo. Por eso exigen protagonismo en el nacimiento de sus hijos, y buscan que el parto sea lo más natural posible. "Hay una tendencia a volver a los partos de antes, sin tanta intervención médica y reemplazando prácticas como la rotura artificial de bolsa, la administración de analgésicos y sustancias para acelerar el parto por métodos no farmacológicos: respiración, masajes", señala el doctor Ernesto Beruti, jefe del Servicio de Obstetricia del Hospital Austral.
En tanto, algunos procedimientos médicos que se hacían de rutina, han demostrado carecer de todo fundamento científico y comienzan a ser desterrados, destacan las obstetras Silvina Peirú, de la Red Latinoamericana por la Humanización del Parto (Relacahupan) y Claudia Alonso, asesora de la Asociación Civil Dando a Luz.

Aquí, los especialistas desmitifican algunas de estas prácticas.

1) La episiotomía evita desgarros. Falso
Se trata de un corte realizado en el periné con la intención de ampliar y acortar el canal de parto. "Su uso se ha generalizado a pesar de que la evidencia científica muestra que no sólo no evita los desgarros, sino que lleva incluso a provocarlos", señala la obstetra Silvina Peirú, integrante de Relacahupan. Además, se trata de una práctica molesta, de recuperación lenta y dolorosa.
"El concepto actual es darle un uso restringido, sólo cuando se necesita", aporta el obstetra Ernesto Beruti, del Hospital Austral. "En la Argentina, el 90% de los partos son con episiotomía, cuando sólo sería necesaria en un 30% de los casos".

2) La administración de oxitocina acelera el parto. Verdadero, pero esto no es beneficioso.
La oxitocina es una hormona que produce naturalmente la hipófisis para que se produzca el parto. Al administrarla artificialmente por vía endovenosa ("goteo"), las contracciones se vuelven más frecuentes y dolorosas, por lo que exigen analgésicos o anestesia peridural para sobrellevarlas. "Cuando no se respetan los tiempos normales de la mujer, esto da lugar a una catarata de intervenciones médicas que transforman el parto natural en un parto de riesgo que necesita mayor vigilancia y aumenta las chances de cesárea", advierte la obstetra Claudia Alonso, de la Asociación Dando a Luz.

3) El enema evacuante previene infecciones. Falso
Esta molesta práctica resulta hoy totalmente obsoleta. "En el pasado se creía que prevenía las infecciones por contacto con la materia fecal, pero no hay evidencia científica que la justifique", señala Beruti.

4) La anestesia peridural facilita a la mujer el trabajo de parto. Depende el caso.
Aquí las opiniones están divididas. El doctor Beruti opina que "en muchos casos es recomendable porque las mujeres sin dolor disfrutan y colaboran más". Para Alonso, "la anestesia sólo debe aplicarse cuando la mujer así lo pide, o en caso de una cesárea. Nunca en forma rutinaria". Peirú destaca en cambio que "es una intervención más, y su indicación debe ser cautelosa, ya que tiene algunos riesgos y duerme músculos que necesitan estar despiertos durante el parto".

5) El rasurado perineal evita infecciones. Falso
Por el contrario, "expone a la mujer a infecciones como la foliculitis o piodermitis", dice Alonso. "Cuanto menos agredamos la zona perineal, mejor. El rasurado es incómodo para la mujer, genera prurito cuando el vello comienza a crecer", agrega Peirú. Además, el vello no incomoda el parto ni es obstáculo si hubiera que realizar una sutura.

6) La postura de parto acostada y con las piernas en alto es más cómoda. Falso
Los especialistas consultados coinciden en señalarla como "la menos fisiológica de las posiciones", que sólo resulta cómoda para los médicos. La mejor posición es aquella que la mujer elija: de pie, en silla de parto, o en cuclillas.

7) En la Argentina se realiza un número alarmante de cesáreas sin necesidad. Verdadero
La opinión es unánime en este punto. En el país, entre el 30 y el 45 % de los partos son por cesárea (según se trate de instituciones públicas o privadas), cuando en países escandinavos la media es del 12 % y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) recomienda no hacerlo en más de un 15% de los casos. Razones culturales y estructurales (hábitos intervencionistas de los médicos, temor a demandas en caso de problemas durante el parto, falta de tiempo e infraestructura), impiden que el nacimiento sea un hecho natural y con la mínima intervención.

8) Ser madre después de los 40 aumenta las complicaciones del embarazo y el riesgo de alteraciones cromosómicas del bebé. En parte.
Hoy es cada vez más común postergar la maternidad. El principal riesgo de ser madre después de los 35 es el aumento de la posibilidad de que el niño padezca alguna alteración cromosómica, siendo la más común el síndrome de down. Por eso se recomienda a las madres mayores de esa edad realizarse una ecografía especial (NT Plus 11-14) entre las 11 y las 14 semanas de embarazo, para descartar este tipo de patologías.
En cuanto a complicaciones como la hipertensión o problemas con la placenta, si bien son más frecuentes, tienen solución mediante el control estricto del embarazo.

9) Algunos estudios genéticos pre natales son riesgosos. Verdadero.
Si bien la ecografía NT Plus, que se hace entre las 11 y las 14 semanas no es riesgosa, estudios posteriores como el de vellosidades coriónicas o la amniocentesis (suelen aplicarse cuando da mal el anterior) tiene un riesgo del 1 % de perder el embarazo. En el primer caso, se recomienda realizarlo a las mamás mayores de 35 o con antecedentes de alteraciones cromosómicas en la familia (aunque en algunos países se hace a todas las embarazadas). En el segundo caso, el profesional y los futuros padres deben sopesar muy bien los riesgos de este estudio invasivo, frente a los beneficios que se pretende obtener con el diagnóstico.

10) Abusar de las ecografías puede ser perjudicial para el bebé. En parte
Los criterios al respecto son diversos. Para el doctor Beruti, "no se precisan más de 3 ecografías, aunque en las instituciones privadas se realizan muchas más": la primera entre las 8 y las 11 semanas, para ver cuántos bebés hay y si están bien implantados. La segunda en la semana 12, cuando ya se puede ver el sexo. La tercera es la más importante, entre las 22 y las 24 semanas, para evaluar el estado general del bebé.
Peirú coincide en recomendar una ecografía por trimestre, y destaca que en la Argentina "se abusa de este método". La inocuidad de la ecografía "está en revisión. No contamos con información sobre los efectos de los equipos más actuales". Por otra parte, las ecografías en 4 D resultan muy simpáticas para filmar al niño y mostrarlo a parientes y amigos, pero no aportan mayores detalles para el diagnóstico médico

Chequeos antes de ser mamá
Antes del embarazo, lo ideal es hacer una consulta pre natal que incluya un examen físico completo, chequeo de parámetros de laboratorio (hemograma, glucemia, detección de enfermedades de transmisión sexual, toxoplasmosis, cultivo de orina, grupo y factor sanguíneo).
Una vez determinado el embarazo, visitar al obstetra mensualmente hasta el séptimo mes, cada 15 días hasta el octavo y luego semanalmente.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda un mínimo de cinco controles durante el embarazo.
Es recomendable que las mujeres mayores de 35 reciban asesoramiento genético.


CONTACTO DE AMOR - Entrevista a Frida Kaplan



Para el tránsito de ese especial momento de la vida en que otra vida crece y anuncia su llegada, una eutonista argentina desarrolló un particular, sencillo pero profundo método.
Basándose en los principios de la Eutonía, Frida Kaplan lleva dos décadas ayudando a mamás y a papás a hacer ‘contacto’.

- ¿En qué consiste el Método Frida Kaplan, Embarazo y Nacimiento Eutónico?
El método que lleva mi nombre es la sistematización de trabajos que provienen de una disciplina llamada Eutonía, aplicados a la etapa del embarazo y el momento del nacimiento.

- ¿De qué hablamos cuando hablamos de Eutonía?
La Eutonía en su esencia es contacto. Es una disciplina basada en la observación del cuerpo que facilita el autoconocimiento. Y es un aprendizaje. Un aprendizaje para poder dirigir la atención en la observación al uso o al mal uso que se le puede estar dando al cuerpo. La intención es poder dirigir la atención para liberar, soltar la tensión. Eutonía quiere decir 'tono equilibrado'. Hablamos del tono psicofísico de cada persona. Esto significa que se trabaja el cuerpo, pero los efectos del trabajo alcanzan a todo el ser porque las herramientas con las que trabajamos permiten que uno sea un poco más dueño de uno mismo. La Eutonía permite utilizar en el diario vivir las cuatro cualidades de la conciencia para mejorar nuestra actitud corporal y así conocernos a nosotros mismos: atención, intención, dirección y precisión. Entre sus principios están: rescatar la percepción de la piel, aprender a sentir la piel que nos contiene; y sentir los huesos, los huesos que nos sostienen. Trabajando estos principios, ampliando la conciencia de la piel que contiene y los huesos que sostienen, se trabaja sobre la contención y el sostén que hay en cada uno de nosotros.

- ¿Cuáles son los orígenes de la Eutonía?
La Eutonía fue creada a fines de los años ‘50 por Gerda Alexander, una mujer de origen alemán formada como profesora de rítmica, que vivió prácticamente toda su vida en Dinamarca, donde nació esta disciplina. Gerda sufrió una fiebre reumática que la mantuvo postrada en cama durante dos años, en ese tiempo notó que si movilizaba sutilmente sus articulaciones los dolores se mitigaban, descubrió así la posibilidad de hacer ‘microestiramientos’. Luego continúo sus investigaciones en el área de la danza y la música y fundó la Escuela de Eutonía de Copenhague a partir de la cual muchos alumnos difundieron su técnica en Europa, donde la conoció su discípula argentina, Berta Vishnivetz. Berta fundó en Buenos Aires la Escuela Latinoamérica de Eutonía a la que yo me acerqué para mejorar mis recursos como actriz y donde me formé como eutonista.

- ¿En qué momento comienza a aplicar los principios de la Eutonía a un método dedicado a mejorar el tránsito por el embarazo y el nacimiento?
Bueno, yo me anoté en la Escuela para mejorar mi condición de actriz, por eso mi tesis fue “La Eutonía y el actor”, para ser coherente conmigo. Pero transitando la mitad de la carrera, tuve un acercamiento muy profundo con la situación del embarazo y del nacimiento. En la Eutonía encontré una posibilidad de incrementar el contacto, lo que me pareció absolutamente adecuado para esa etapa tan especial de la vida. Cuestión que cuando estaba por nacer mi primer nieto, en Francia, yo viajo para allá y me encuentro con que mi hija iba a cesárea porque no dilataba, había roto bolsa pero no dilataba, y fue ahí, por pedido de ella, por iniciativa mía, que las dos empezamos a hacer contacto. Trabajamos la O, la dilatación llegó, mi hija dio a luz sin problemas y así nació Jonathan que ya tiene 19 años.

- De acuerdo a las definiciones de su método, la voz cumple una función primordial como herramienta de contacto, y la “estrella” en este sentido es la O, ¿por qué?
La voz es un recurso fundamental para poder hacer contacto puesto que acompaña, contiene. Y si se la usa mal, puede llegar a inquietar. Por eso trabajamos con la voz, pero no es un trabajo de impostación sino de acercamiento, de escuchar y escucharse. Cada sonido de cada vocal es liberador de una parte del cuerpo. Cada vocal libera dirigiendo la atención, intención, dirección y precisión. Y la O es la vocal liberadora de la pelvis. Por eso, cuando mi hija Silvana estaba con contracciones, había roto bolsa pero no tenía dilatación, empezamos el contacto con la O, que es lo que hoy le enseño a todas las mamás y a todas las parejas que se acercan a conocer mi método.

- ¿Qué aportes brinda el Método de Embarazo y Nacimiento Eutónico a la vida de las mamás y de las parejas embarazadas?
Decía al principio de la charla que el método consiste en la sistematización de trabajos provenientes de la Eutonía, cuyo objetivo es incrementar el contacto con uno mismo. Bueno, en este caso, trabajamos para incrementar el contacto con la pareja, el de cada uno con el bebé, el de la mamá con su propio cuerpo, para elevar el umbral del dolor, para que la mamá tenga la conciencia vivencial del espacio por donde va a pasar el bebé para nacer, para que el papá pueda transitar su papel de padre durante el embarazo, para que juntos puedan aprender. Porque como la Eutonía, este método también es un aprendizaje. No se trata de un curso. Es un aprendizaje vivencial para poder habitarse, poder sentirse, aprender a no estar con el embarazo en la cabeza, sino sentirlo en el cuerpo. Porque conocer los espacios del propio cuerpo permite conocer los espacios donde ese bebé está y por donde va a transitar, y así liberar tensiones. Y cuando eso sucede, cuando la tensión se modifica, lo emocional de la mujer también se modifica. ¿Por qué? Porque cuando uno se habita comienza a sentirse y el miedo se aquieta y el cuerpo se distiende.

- Habla usted de liberar tensiones, ¿esto no debe entenderse necesariamente como relajarse?
No, liberar, aflojar, distender no es sinónimo de relajación. En los trabajos del método, así como en la Eutonía, no se habla de relajación sino de poder estar activo pero sin tensión, porque relajado no podés trabajar. Y para ir al encuentro del hijo hay que trabajar. Y hay que hacerlo con atención. Lo que hay que saber es que se tienen recursos para hacerlo, por eso se puede ir distendido. La emisión de la Oes un recurso, por eso lo aprenden la mamá y el papá, o la mamá y la persona que la va a acompañar en el momento del nacimiento. Claro que no es un recurso mágico. Porque si hacen la O pensando en “¡Ay, qué van a pensar de mí los médicos que estoy diciendo la O!”, entonces no sirve porque ahí está potente la mirada externa. Pero en cambio si dicen la O con la mirada interna, con la intención y con la atención de habitar el espacio donde el bebé está trabajando para nacer, y donde se están produciendo las contracciones, entonces esa O resulta un masaje que ayuda, que acerca. En el mismo sentido, yo no hablo de respiración, de inhalar o exhalar, del clásico pujar, sino de dejar fluir el aire. Que la esencia femenina fluya, porque nosotras las mujeres estamos preparadas, ordenadas, organizadas para el nacimiento.

Su método se ha difundido en un espacio que siempre resulta particular si de nuevas o alternativas formas del nacimiento se trata, los hospitales públicos, ¿cómo aconteció esto?
En realidad hace ya varios años que estoy trabajando con las parteras del Hospital Posadas. Hay otras docentes del método en La Matanza, ahora también están en el hospital de la ciudad de Luján. Es una actividad ad honoren que hacemos como parte también de nuestros principios, porque dentro de la formación está la semilla que se siembra para ser solidarios. Tratar que el método no quede en determinada población con determinado poder adquisitivo. Tiene que hacerse un trabajo comunitario. Y esto es algo muy interesante porque a partir de referencias, nos han venido a buscar de los mismos hospitales.

- Hablemos, a modo de cierre de esta charla, de eso que nombra una instancia que se aparece como ‘mágica’, el toque Eutónico al bebé, ¿en qué consiste específicamente?
Bueno, ¡magia no es! Se trata de una secuencia de toques donde el adulto aprende a realizar el toque dirigiendo la atención, intención, dirección, precisión. No es un toque mecánico. Es un toque donde el adulto toca y siente lo que toca. Hay que aclarar algo, el toque Eutónico al bebé sólo lo pueden hacer los papás. No se trata de llevar al niño a que Frida los toque. Yo les enseño a los padres para que toquen a sus hijos en contacto, sintiéndolos, no presionándolos. Es un aprendizaje el poder tocar sintiendo, y así, encontrándose con uno, y con el otro.
Kaplan DIXIT

“Estar en contacto permite establecer una relación viva. El contacto es un fenómeno que existe, normalmente en estado inconsciente y que se refuerza dirigiendo la atención de manera consciente hacia lo que se desea contactar. Los trabajos propuestos por el Método Embarazo y Nacimiento Eutónico, posibilitan el aprendizaje del contacto consciente para aplicarlo durante el embarazo en uno mismo, con la pareja y, ambos (juntos o por separado, en el momento en que cada uno lo decida), con el bebé. Existe una vida prenatal y el ser que en este período recibe amor y contención de sus padres, tendrá una mejor calidad de vida. Los seres humanos, transitando la vida intrauterina, vamos recibiendo de nuestros progenitores amor, contención. Vivir en contacto es el camino para poder vivir con amor”.